Al hablar de familia podemos imaginar a un grupo de personas felices bajo un mismo techo y entender la importancia del amor, cuidados y educación de todos sus miembros, pero descubrir la raíz que hace a la familia el lugar ideal para forjar los valores, es una meta alcanzable y necesaria para lograr un modo de vida más humano, que posteriormente se transmitiremos ante una sociedad entera la cual estar lista y ansiosa para juzgar dicha educación dada por la familia.
La alegría es un valor que se siembra primeramente en el seno familiar. En mi familia se procura que los miembros nos ayudemos unos a otros en nuestras distintas necesidades, en la superación de obstáculos y dificultades.
La generosidad es uno de los valores que mi familia también fomenta y aplica el saber actuar en favor de otras personas desinteresadamente y con alegría. Hacer algo por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo, dar cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de la familia, saludar, y sobretodo el saber perdonar.
El respeto hacia los demás miembros es otro de los valores que se fomentan en mi familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos. Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones siempre siendo justos con todos.